Hay días como el sábado, en los que una se olvida de todo lo que tiene que hacer y se dedica solo a lo que en el momento le importa, el amor, la persona amada, aunque exactamente no sea su pareja, es algo triste pero a la vez algo gratificante pues una siente que lo es todo para él, cuando en realidad no sea de esa manera (una ve lo que quiere ver, por más que lo que quiera ver es un imposible); una siente que él es todo para ella, cosa que nunca va a cambiar, o por lo menos no por ahora; días como el sábado le hacen bien al corazón, pero no le hacen mucho bien a la persona en si, porque el mismo corazón se daña al hacerlo, la dignidad no queda muy bien parada y la conciencia remuerde cada que lo recuerda...Pero a quién le interesa esa clase de cosas, por lo menos yo, en este exacto momento daría mi vida entera por estar un último momento con él y si es posible morir a su lado, pero bueno, esas son la clase de cosas que una no puede permitirse mientras no piense en el fondo de las cosas.
También hay días como ayer, en los que una se levanta feliz y con ganas de hacer todo, una se siente con el poder de subir la montaña mas alta (en mi caso sería el volcán mas alto... algún día te escalaré Misti.... espérame!); o simplemente al despertarse ve lo maravilloso de la vida, ve el amor, la amistad, la niñez y poco a poco los buenos recuerdos se van apoderando de una, como una especie de ráfaga de aire que poco a poco nos va envolviendo hasta elevarnos más allá del suelo, cerca a las nubes y vemos todo con distinto ojo al que vimos las cosas el día de ayer; al final de cuentas el ayer terminó y solo nos queda el presente y el mañana para poder disfrutar, esos días positivos son los que a una le da ganas de hacer las cosas buenas que dejó de hacer hace mucho tiempo y LAS HACE, visita viejas amistades, cuenta historias de terror, escucha música que no escuchaba hace años y come cosas que no come desde que se fue su mamá jaja, esos días son la clase de días que hacen maravillosa la vida y que nos empujan pa'lante!... como dirían las personas de mi país.
Pero al igual que esos días, existe la clase de días como hoy, en los que una no siente más que soledad, días en los cuales una se levanta por obligación, ve a sus amigos un rato, luego regresa a su casa y se da cuenta de lo vacía que está su vida, sin personas cercanas a quién amar, con quién contar, a quien hablar y tal vez escuchar un: "hola como te ha ido hoy, ¿quieres hablar de algo, hay algo que te moleste, o algo maravilloso que me quieras contar?". Pero lo único que escucha es el ruido de los carros que transitan cerca a su casa, unos cuantos trinos de pajarito y la radio prendida del vecino que suena a todo volumen. Es algo mustio, pero tal vez pasajero, TAL VEZ. Hoy en la soledad de mi habitación me puse a pensar en que pasaría si me fuera a otro país a estudiar, sería mi vida mejor?, me gustaría irme, me pregunto si las personas a quienes yo extraño y hecho mucho de menos harán lo mismo conmigo, me extrañarán?, se sentirán tan vacíos sin mi como yo sin ellos?, me recordarán en la soledad de sus habitaciones?, pensarán por lo menos un segundo durante el día en mi como yo pienso en ellos?. Algún día, espero no muy lejano, lo averiguare.
Mientras tanto esperaré a que llegue el día de mañana y ver que pasa...

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